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La identidad mínima de tu marca

Una marca no es el logo. Es lo que alguien recuerda de ti cuando no estás delante: cómo se llama tu negocio, de qué color es y cómo habla.

Para un negocio pequeño no hace falta un manual de marca de cuarenta páginas. Hacen falta cinco decisiones, tomadas una vez y respetadas siempre.

Las cinco decisiones

  1. El nombre, escrito siempre igual. Con mayúsculas o sin ellas, junto o separado, con acento o sin él: elige una forma y no la cambies.
  2. El logo, en dos versiones: una para fondo claro y otra para fondo oscuro. Guárdalas donde las encuentres.
  3. Dos colores. Uno principal y uno de apoyo. Anota su código exacto para no ir aproximando cada vez.
  4. Una tipografía legible. Una sola, en dos tamaños. Las decorativas cansan y se leen mal en el celular.
  5. El tono. Cómo hablas: de tú o de usted, cercano o formal. Escríbelo en una frase para que quien te ayude lo siga.

Con eso ya tienes identidad. Todo lo demás es refinamiento.

Por qué te importa

  • La repetición es lo que hace que te recuerden. Un negocio que cambia de colores cada tanto empieza de cero cada vez.
  • La consistencia se lee como seriedad. Aunque nadie lo diga con esas palabras, se nota cuando algo no calza.
  • Te ahorra decisiones. Cada publicación, cada presupuesto y cada letrero dejan de ser una discusión.
  • Le sirve a quien trabaje contigo. Un diseñador, un imprentero o quien administre tus redes necesita esas cinco cosas escritas.

Qué hacer

  1. Escribe tu nombre en su forma definitiva y úsala en todas partes, empezando por tu dominio y tus redes.
  2. Pide el logo en archivos que se puedan agrandar sin verse pixelados, no solo una imagen chica.
  3. Anota los códigos de tus colores en el mismo documento que el logo.
  4. Junta todo en una carpeta —logos, colores, tipografía, tono— y guárdala donde no dependa del computador de una sola persona.
  5. Aplica la identidad a lo que ya existe: sitio, redes, firma de correo, presupuestos.
  6. Resiste el cambio de imagen durante los primeros años. Todavía no eres suficientemente conocido como para renovarte.

Errores comunes

  • Tener el logo solo como imagen chica, sacada de una conversación. No sirve para imprimir ni para un letrero.
  • Escribir el nombre distinto en cada lugar. Con guion en el dominio, junto en las redes, con mayúsculas en el letrero.
  • Elegir colores que no se leen. Texto claro sobre fondo claro es un problema de accesibilidad, no de gusto.
  • Cambiar de imagen porque te aburriste. Tú lo ves todos los días; tu cliente lo vio dos veces.
  • Que los archivos originales los tenga solo el diseñador. Pídelos al entregar el trabajo.

Palabras que vas a escuchar

Vas a oírSignifica
IdentidadEl conjunto de nombre, logo, colores, tipografía y tono
VectorialUn archivo de logo que se agranda sin perder nitidez
PaletaLos colores elegidos, con su código exacto
TipografíaLa familia de letras con que se escribe tu marca

Están todas en el glosario.

En Facelad

Tener la identidad ordenada es lo que hace que el sitio, la ficha y las redes se vean del mismo negocio. Si todavía no la tienes reunida, es de las primeras cosas que conviene resolver, y podemos ayudarte a dejarla lista antes de construir cualquier otra cosa.

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