Qué se paga una vez y qué se paga siempre
La presencia digital de un negocio se parece más a arrendar un local que a comprarlo. Hay un desembolso al principio —acondicionar el espacio, poner el letrero— y hay algo que se paga mientras quieras seguir abierto.
La mayoría de los sustos no vienen del monto, sino de no haber sabido cuál era cuál.
Por qué te importa
- Lo recurrente no avisa dos veces. Un dominio o un hosting sin renovar se cae, y con él se cae el correo del negocio.
- El presupuesto del primer año engaña. Quien te cotiza suele juntar el trabajo inicial y el primer año de servicios en un solo número; el segundo año llega solo el recurrente, y a veces nadie lo mencionó.
- Lo que se arrienda no queda tuyo. Si dejas de pagar el hosting, el sitio desaparece; si dejas de pagar el diseño, el diseño ya está hecho y es tuyo.
- Saber la diferencia te da poder de negociación. Puedes cambiar de proveedor de servicios sin rehacer tu marca, siempre que lo tuyo esté a tu nombre.
Cómo se reparte
| Pieza | Cómo se paga |
|---|---|
| Dominio | Recurrente, por período |
| Hosting | Recurrente, mensual o anual |
| Correo con tu dominio | Recurrente, normalmente por casilla |
| Diseño y construcción del sitio | Una vez, por proyecto |
| Logo e identidad de marca | Una vez |
| Fotografías y textos | Una vez, y se refrescan cada tanto |
| Ficha de empresa | Sin costo |
| Cuentas en redes sociales | Sin costo |
| Mantención del sitio | Recurrente si la contratas |
| Publicidad pagada | Recurrente mientras la quieras activa |
Qué hacer
- Pide la cotización separada en dos columnas: lo que se paga una vez y lo que se repite. Un proveedor serio no tiene problema en hacerlo.
- Pregunta explícitamente cuánto será el segundo año. Es la pregunta que más malentendidos evita.
- Anota los vencimientos de dominio, hosting y correo en tu calendario, con aviso anticipado. No dependas solo del correo del proveedor.
- Activa la renovación automática donde puedas, y aun así revisa que el medio de pago siga vigente.
- Guarda en un solo lugar qué está contratado, con quién, cuánto cuesta y cuándo vence.
Errores comunes
- Creer que el dominio se compra para siempre. Se paga por período. Es el malentendido más frecuente y el que deja negocios fuera de línea.
- Pagar el sitio y no el hosting. El diseño terminado no sirve de nada si no hay dónde publicarlo.
- Dejar la tarjeta vencida en la renovación automática. El cobro falla en silencio y el aviso llega cuando el servicio ya se cayó.
- Contratar mantención sin saber qué incluye. Pregunta si cubre copias de seguridad, actualizaciones y cambios de contenido, o solo que el sitio siga encendido.
Palabras que vas a escuchar
| Vas a oír | Significa |
|---|---|
| Renovación | El pago periódico que mantiene vivo un servicio |
| Período de gracia | Los días tras el vencimiento en que aún puedes recuperarlo |
| Mantención | El servicio de mantener el sitio al día y funcionando |
| Copia de seguridad | Una copia guardada aparte, para volver atrás si algo falla |
Están todas en el glosario.
En Facelad
Tener cada servicio en un proveedor distinto es lo que hace que el segundo año sorprenda. Facelad reúne dominio, hosting, correo y sitio en un solo lugar, con lo que vence y lo que se cobra siempre a la vista, y avisa antes de que algo se caiga. Las guías para clientes muestran cómo se ve.