Qué necesitas para estar en internet
Montar la presencia digital de un negocio se parece a abrir un local: necesitas una dirección para que te encuentren, un espacio donde recibir a la gente y un letrero que diga a qué te dedicas. En internet esas tres cosas tienen nombres distintos y se contratan por separado, y ahí es donde suele empezar la confusión.
Son cinco piezas. Ninguna es opcional del todo, pero no todas se necesitan el primer día.
Las piezas y cómo encajan
- El dominio es tu dirección:
tunegocio.com. Es lo que alguien escribe o lo que aparece en un resultado de búsqueda. Se paga por período y hay que renovarlo. - El hosting es el espacio arrendado donde viven los archivos de tu sitio y, muchas veces, tu correo. Sin él, el dominio apunta a un local vacío.
- El sitio web es lo que tu cliente ve al llegar. Puede ser una sola página bien hecha; no tiene por qué ser grande.
- El correo con tu dominio (
contacto@tunegocio.com) es la pieza que más se posterga y la que más rápido cambia cómo te perciben. - La ficha de empresa y las redes son los caminos por los que la gente llega a lo anterior. No reemplazan a tu sitio: lo alimentan.
Por qué te importa
- Lo que es tuyo y lo que arriendas no es lo mismo. El dominio y el contenido son tuyos; el espacio y las herramientas se arriendan. Confundirlos es lo que deja a un negocio atado a un proveedor.
- Cada pieza tiene su propio vencimiento. Se contratan por separado y vencen por separado. Un dominio caído deja fuera de servicio el sitio y el correo a la vez.
- La ficha de empresa suele traer más clientes que el sitio, sobre todo si atiendes en un lugar físico. Es gratis y se completa en una tarde.
- Empezar por las redes y dejar el resto para después es común, y funciona hasta que la red cambia sus reglas. Sobre tu dominio y tu sitio mandas tú.
Qué hacer
- Asegura el dominio primero, aunque todavía no tengas sitio. Es la única pieza que alguien más puede tomar antes que tú.
- Abre el correo con tu dominio apenas lo tengas. Es barato y da confianza desde el primer mensaje.
- Publica una sola página con qué haces, para quién, dónde estás y cómo te contactan. Con eso ya estás en línea.
- Completa tu ficha de empresa en buscadores y mapas: nombre, horario, teléfono, dirección y fotos reales.
- Elige una red social, no cinco. Aquella donde ya están tus clientes.
- Anota los vencimientos de dominio y hosting en tu calendario, aunque tengas renovación automática.
Errores comunes
- Encargar «una página web» y no preguntar por el dominio. Meses después descubres que está inscrito a nombre de quien te la hizo, y recuperarlo depende de su buena voluntad.
- Contratar todo por separado en distintos proveedores sin dejar registro de dónde está cada cosa. Cuando algo falla, nadie sabe a quién llamar.
- Poner el celular personal como único contacto del negocio en la ficha y en el sitio. Funciona hasta que cambias de número o contratas a alguien.
- Esperar a tener «el sitio definitivo» para publicar algo. Una página honesta y al día vale más que un proyecto grande que nunca sale.
Palabras que vas a escuchar
| Vas a oír | Significa |
|---|---|
| Dominio | Tu dirección en internet, la que se escribe para llegar a ti |
| Hosting | El espacio arrendado donde viven los archivos de tu sitio |
| Ficha de empresa | Tu registro en buscadores y mapas, con horario y teléfono |
| Landing | Un sitio de una sola página, enfocado en que te contacten |
Todas están en el glosario, junto con las que te vas a encontrar más adelante.
En Facelad
Estas piezas se contratan en lugares distintos y vencen en fechas distintas, y ese desorden es justamente lo que Facelad se encarga de sostener por ti: dominio, hosting, sitio y correo en un solo lugar, con los vencimientos a la vista y alguien a quien preguntar cuando algo no cuadra. Las guías para clientes muestran cómo se ve por dentro.
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