Glosario sin tecnicismos
Cuando empiezas a montar la presencia digital de tu negocio aparecen palabras que nadie se detiene a explicarte. Aquí están traducidas, una frase cada una.
No hace falta que las memorices. Vuelve a esta página cuando te encuentres alguna y sigue con lo tuyo.
Lo básico
- Dominio — La dirección de tu negocio en internet, la que alguien escribe
para llegar a ti:
tunegocio.com. Se paga por período, no se compra para siempre. - Hosting (alojamiento) — El espacio arrendado donde viven los archivos de tu sitio. Si el dominio es la dirección, el hosting es el local.
- Servidor — El computador siempre encendido, en algún centro de datos, donde vive tu sitio. Del hosting arriendas una porción de él.
- Sitio web — El conjunto de páginas que se ven cuando alguien llega a tu dominio.
- Página — Cada pantalla concreta dentro de tu sitio: inicio, servicios, contacto.
- Portada — La página de inicio, la primera que ve quien llega escribiendo tu dominio.
- Dirección web (URL) — La línea completa que lleva a una página exacta,
no solo a tu portada:
tunegocio.com/servicios. - Navegador — El programa con el que la gente entra a internet: Chrome, Safari, Firefox, Edge.
- Buscador — El sitio donde la gente escribe lo que necesita y recibe una lista de resultados. Google es el más usado, pero no el único.
- Caída — El rato en que tu sitio o tu correo no funcionan porque el servicio falló.
Tu dirección, por dentro
- Extensión — La parte final del dominio:
.com,.net,.shopo la de tu país. También la vas a oír como «terminación» o, en su forma técnica, «TLD». - Subdominio — Una sección con dirección propia colgando de tu dominio:
tienda.tunegocio.com. No se paga aparte. - Registrador — La empresa a través de la cual se inscribe y se renueva un dominio. No es la dueña del dominio: solo lo gestiona.
- Renovación — El pago periódico que mantiene vivo tu dominio o tu hosting. Si no se hace, el servicio se cae.
- Renovación automática — Que ese cobro se haga solo al acercarse el vencimiento. Es una red de seguridad, no una garantía: falla si el medio de pago venció.
- Período de gracia — Los días posteriores al vencimiento en que todavía puedes recuperar un dominio vencido, casi siempre pagando un recargo.
- Titular — La persona o empresa que figura como dueña del dominio. Es el dato más importante del registro y debería ser tu negocio, no tu proveedor.
- Contacto administrativo — Quien recibe los avisos del dominio y puede autorizar cambios. Conviene que sea alguien de tu negocio.
- Transferencia — Mover un dominio de un registrador a otro. El dominio sigue siendo tuyo; cambia solo quién lo gestiona.
- Redirección — Hacer que una dirección lleve automáticamente a otra. Sirve para que tus dominios secundarios apunten al principal.
- DNS — La guía telefónica de internet: la tabla que dice a qué servidor hay que ir cuando alguien escribe tu dominio. Se toca poco y siempre con cuidado.
Hosting y correo
- Panel de control — La pantalla desde la que se administra el hosting: casillas, archivos, copias.
- Espacio — Cuántos archivos y fotos caben en tu plan. Rara vez es el límite que se alcanza primero.
- Subir de plan — Pasar a un plan con más capacidad, normalmente sin tener que mover el sitio.
- Correo corporativo — El que usa tu propio dominio
(
contacto@tunegocio.com) en lugar de una cuenta gratuita genérica. - Buzón — La casilla real donde se guardan los mensajes. Es lo que normalmente se cobra por usuario.
- Alias — Una dirección adicional que entrega los mensajes en un buzón que
ya existe. Sirve para tener
ventas@ysoporte@sin pagar dos cuentas. - Reenvío — Mandar automáticamente a otra dirección lo que llega a una casilla.
- Copia oculta — La forma de enviar un correo a varias personas sin que cada una vea las direcciones de las demás.
Tu sitio, por dentro
- Página de aterrizaje (landing) — Un sitio de una sola página, pensado para que el visitante haga una cosa concreta: escribirte, llamarte, comprar.
- Sitio institucional — El sitio de varias páginas que presenta tu negocio completo: quiénes son, qué hacen, cómo contactarlos.
- Tienda en línea — Un sitio que además cobra: catálogo, carro de compra y medios de pago.
- Gestor de contenidos — El panel desde el que editas tus textos y fotos sin depender de un programador. Lo vas a oír como «CMS» o como el nombre de la herramienta de turno.
- Plantilla — Un diseño ya armado que se personaliza con tu marca, en vez de dibujar el sitio desde cero.
- Complemento — Un añadido que suma una función al sitio. Cada uno agrega peso y algo que se puede romper.
- Encabezado — La franja superior del sitio, con el logo y el menú.
- Carrusel — El bloque de imágenes que van rotando solas. Ocupa mucho y casi nadie espera a que avance.
- Formulario — El bloque de campos donde el visitante escribe su mensaje.
- Mensaje de gracias — La confirmación que se muestra después de enviar un formulario.
- Llamado a la acción — El botón o la frase que invita a hacer algo: llamar, escribir, comprar.
- Adaptable — Que el sitio se acomoda solo al tamaño de la pantalla y se ve bien en el celular. Su nombre técnico es «responsive».
- Optimizar — Reducir el peso de las fotos y los archivos para que el sitio cargue antes.
- Caché — La copia que guarda tu navegador de los sitios que ya visitaste. Es la razón por la que tu propio sitio te parece más rápido a ti.
- Banco de imágenes — Fotos genéricas de catálogo. Se reconocen, y restan confianza.
- Contenido duplicado — Texto copiado de otro sitio. Los buscadores lo penalizan.
- Testimonio — La opinión de un cliente publicada en tu propio sitio, con su nombre.
Seguridad del sitio
- Candado — El ícono que el navegador muestra junto a tu dirección cuando la conexión es segura. Sin él, algunos navegadores advierten al visitante que tu sitio no es de fiar.
- Certificado — El archivo que hace aparecer ese candado. También lo verás como «certificado de seguridad», «SSL» o «HTTPS».
- Cifrado — Que lo que se escribe en tu sitio viaje ilegible para quien lo intercepte por el camino.
- Copia de seguridad — Una copia guardada aparte de tu sitio, para poder volver atrás si algo se rompe. Pregunta siempre cada cuánto se hace.
- Restaurar — Devolver el sitio a una copia anterior.
- Actualización — El cambio de versión de las herramientas que mueven tu sitio. Necesaria, y ocasionalmente rompe cosas.
- Mantención — El servicio de mantener el sitio al día y funcionando. Pregunta qué incluye: copias, actualizaciones o también cambios de contenido.
Tu marca
- Identidad — El conjunto de nombre, logo, colores, tipografía y tono con que se reconoce tu negocio.
- Vectorial — Un archivo de logo que se puede agrandar sin verse pixelado. Es el que necesitas para imprimir o para un letrero.
- Paleta — Los colores elegidos de tu marca, con su código exacto para no ir aproximando cada vez.
- Tipografía — La familia de letras con la que se escribe tu marca.
- Perfil — La página de tu negocio dentro de una red social.
- Perfil abandonado — Una cuenta que sigue publicada pero que ya nadie mantiene. Sugiere que el negocio cerró.
- Datos de contacto — Nombre, dirección y teléfono. Conviene que sean idénticos en todos los lugares donde apareces.
- Directorio — Un sitio que lista negocios por rubro o por zona. Suelen ser los que quedan más desactualizados.
Que te encuentren
- Posicionamiento — El trabajo de aparecer más arriba en los resultados de un buscador sin pagar por ello. Su nombre técnico es «SEO».
- Indexar — Que el buscador guarde tu página entre sus resultados. Si no está indexada, no puede aparecer.
- Resultado orgánico — El que aparece por mérito propio, no por publicidad.
- Enlace entrante — Un enlace desde otro sitio hacia el tuyo. Cuenta como señal de que eres conocido.
- Palabra clave — Lo que tus clientes escriben en el buscador cuando necesitan algo como lo que vendes. Rara vez es lo mismo que tú escribirías.
- Intención — Qué quiere lograr quien busca: comparar, comprar, resolver algo ya.
- Búsqueda larga — La consulta específica de varias palabras. Trae menos gente y convierte mucho mejor.
- Búsqueda local — La que hace alguien que está cerca y quiere resolver ahora. Muestra un mapa antes que una lista de sitios.
- Título de la página — El texto que aparece como titular en los resultados del buscador.
- Ficha de empresa — Tu registro en los buscadores y mapas: nombre, dirección, horario, teléfono y fotos. Es lo primero que ve quien te busca por el celular.
- Reclamar la ficha — Demostrar que el negocio es tuyo para poder administrar su ficha.
- Categoría — El rubro que declaras en la ficha. Es lo que más influye en cuándo apareces.
- Área de cobertura — La zona a la que llegas, cuando no atiendes público en un local.
- Prominencia — Cuán conocido pareces a ojos del buscador: reseñas, menciones y datos coherentes en todas partes.
- Reseña — La opinión que un cliente deja públicamente. Pesa tanto como tu sitio para quien decide si te compra.
- Reputación — La impresión que dejan tus reseñas y menciones en conjunto.
Publicidad y medición
- Tráfico — La gente que llega a tu sitio. Es «orgánico» cuando llega sola y «de pago» cuando llega por un anuncio.
- Publicidad pagada — Los avisos que se muestran arriba de los resultados o dentro de las redes. Traen visitas mientras pagas, y se cortan cuando dejas de hacerlo.
- Presupuesto diario — Cuánto se gasta como máximo cada día en publicidad.
- Segmentación — A quién se le muestra el anuncio: zona, edad, intereses.
- Clic — Cada vez que alguien pulsa tu anuncio o tu enlace. No es una venta.
- Costo por contacto — Cuánto te salió cada persona que efectivamente te escribió. Es el número que importa, no el costo por clic.
- Canal — Por dónde llegó la persona: buscador, ficha, redes, publicidad o recomendación.
- Visitas — Cuántas veces se abrió tu sitio. No es lo mismo que «visitantes», que son las personas distintas que lo hicieron.
- Conversión — La proporción de visitantes que hace lo que esperabas: escribirte, llamar, comprar. Importa más que el total de visitas.
- Analítica — La herramienta que registra todo lo anterior para que puedas mirarlo después.
- Alcance — Cuánta gente vio lo que publicaste en una red.
- Interacción — Los me gusta, comentarios y mensajes que genera una publicación.
- Calendario — El plan de qué se publica y cuándo.
- Base de clientes — Tu lista de contactos, con quién compró qué y cuándo. Es tuya; el alcance en una red, no.
- Recurrencia — Que un mismo cliente vuelva a comprar.
- Boca a boca — Que un cliente te recomiende a otro. En negocios locales, sigue siendo el canal más rentable.
- Darse de baja — La forma en que alguien te pide que dejes de escribirle. Siempre hay que ofrecerla.
Accesos y seguridad
- Permisos — Qué puede hacer cada persona dentro de una cuenta. Permiten dar acceso sin entregar la contraseña.
- Verificación en dos pasos — Pedir un código además de la contraseña para entrar. Es la protección que más rinde por el esfuerzo que cuesta.
- Administrador de contraseñas — Un programa que las guarda cifradas por ti, para no repetir la misma en todas partes.
- Cuenta de recuperación — El correo o el teléfono al que llegan los códigos de rescate cuando pierdes el acceso.
- Verificar la propiedad — Demostrarle a una plataforma que el negocio es tuyo, para recuperar su control.
- Suplantación — Hacerse pasar por una empresa o una persona conocida.
- Correo fraudulento — El que imita a un servicio real para robarte datos o cobrarte algo que no contrataste.
- Remitente — La dirección desde la que se envió un correo, que no siempre coincide con el nombre que muestra.
- Dato personal — Cualquier información que identifica a una persona: nombre, teléfono, dirección, fotos.
- Consentimiento — El permiso explícito de alguien para usar o guardar sus datos.