De cero a estar en línea
Casi nadie llega a internet siguiendo un orden. Lo normal es abrir una cuenta en una red social, después encargar un sitio, y mucho más tarde descubrir que falta el dominio o que el correo sigue siendo una cuenta gratuita.
Se puede hacer al revés, y sale más barato. Esta es la ruta, en tres etapas.
Por qué te importa
- El orden ahorra dinero. Elegir el nombre antes de mandar a hacer el logo evita rehacer el logo cuando el dominio que querías no estaba disponible.
- Cada etapa se sostiene sola. Puedes parar al final de la primera y ya tienes un negocio contactable. No hay nada a medio construir.
- Lo urgente es reservar, no publicar. El nombre lo puede tomar cualquiera; el contenido lo escribes cuando puedas.
- Estar en línea no es un proyecto que termina. Es algo que se mantiene, y la ruta está pensada para que mantenerlo sea liviano.
Qué hacer
Etapa 1 — Asegura tu nombre (una tarde)
- Decide el nombre con el que te vas a presentar. Antes de encargar nada de diseño, comprueba que el dominio esté libre.
- Registra el dominio a nombre de tu negocio, no del proveedor que te ayude. Guarda el usuario y la contraseña donde puedas encontrarlos.
- Abre el correo con tu dominio. Una casilla basta para empezar:
contacto@tunegocio.com. - Reserva el nombre en las redes que te interesen, aunque no publiques todavía.
Al terminar esta etapa ya puedes entregar una tarjeta y escribir desde una dirección que se ve seria.
Etapa 2 — Ponte donde te buscan (una semana)
- Publica una página con qué haces, para quién, dónde estás y cómo te contactan. Una sola página bien escrita es suficiente.
- Completa tu ficha de empresa en buscadores y mapas: horario, teléfono, dirección y fotos reales del negocio, no de banco de imágenes.
- Pide las primeras reseñas a clientes que ya te conocen. Es lo que más mueve la decisión de quien no te conoce.
- Deja un solo camino de contacto visible y respóndelo rápido.
Al terminar esta etapa, alguien que te busque por tu nombre te encuentra y sabe cómo llegar a ti.
Etapa 3 — Crece sobre lo que ya funciona (después)
- Mira qué te trajo los primeros contactos antes de invertir en más.
- Agrega páginas donde haya preguntas repetidas: precios, cobertura, preguntas frecuentes.
- Considera publicidad pagada solo cuando ya sepas qué convierte.
- Revisa una vez al año que los datos, los precios y las fotos sigan siendo verdad.
La lista, resumida
| Etapa | Qué queda listo |
|---|---|
| 1 | Dominio a tu nombre, correo propio, redes tomadas |
| 2 | Una página publicada, ficha completa, reseñas |
| 3 | Contenido que responde dudas reales y se mantiene |
Errores comunes
- Mandar a hacer el logo antes de comprobar el nombre. Si el dominio está tomado, se rehace todo.
- Saltar a la etapa 3 sin haber hecho la 2. Pagar publicidad para llevar gente a un sitio que no explica bien qué vendes es gastar en visitas que se van.
- Publicar y no volver nunca. Un horario desactualizado o un teléfono que ya no existe hace más daño que no tener nada.
- Repartir las llaves sin quedarse una copia. Si el acceso al dominio, al hosting o a la ficha lo tiene solo un tercero, el negocio no es del todo tuyo.
Palabras que vas a escuchar
| Vas a oír | Significa |
|---|---|
| Landing | Un sitio de una sola página, pensado para que te contacten |
| Ficha de empresa | Tu registro en buscadores y mapas, con horario y teléfono |
| Conversión | La parte de los visitantes que sí hace lo que esperabas |
| Reseñas | Las opiniones públicas que dejan tus clientes |
Están todas en el glosario.
En Facelad
La etapa 1 es la que más se atraviesa sola y peor termina: dominios a nombre de un tercero, contraseñas perdidas y renovaciones que nadie vio venir. Facelad la resuelve contigo y después mantiene las piezas al día, con los vencimientos a la vista y una persona a quien preguntar. Las guías para clientes muestran cómo se ve por dentro.