Las estafas más comunes
Los engaños de este rubro no son sofisticados: son insistentes y llegan en el momento en que uno está ocupado. Casi todos se apoyan en lo mismo —urgencia y autoridad— y casi todos se desarman con la misma pregunta.
¿Esto me llegó porque yo lo pedí, o llegó solo? Si llegó solo, no hagas clic: entra tú, por tu camino de siempre, y comprueba.
Los que más se repiten
- La renovación falsa. Un correo dice que tu dominio vence hoy y que se perderá si no pagas por ese enlace. A veces trae el nombre real de tu dominio, porque parte de esos datos son públicos.
- La factura inventada. Un cobro por un servicio que nunca contrataste, redactado para parecer trámite obligatorio. Aparece sobre todo tras registrar un dominio o inscribir un negocio.
- El correo del jefe. Un mensaje que parece de un dueño o un proveedor pidiendo transferir con urgencia o cambiar los datos bancarios de un pago.
- El robo de la cuenta de redes. Un mensaje que avisa que tu perfil será suspendido y te manda a una pantalla de acceso idéntica a la real.
- El posicionamiento garantizado. Alguien ofrece el primer lugar en el buscador a cambio de un pago. Nadie puede garantizarlo.
- El falso soporte. Alguien llama diciendo que detectó un problema en tu sitio y pide acceso para arreglarlo.
Por qué te importa
- Llegan justo cuando estás distraído. Es el diseño del engaño, no la mala suerte.
- Un pago hecho es difícil de recuperar. Sobre todo si fue transferencia.
- Una cuenta perdida cuesta más que el dinero. La ficha o el perfil de redes llevan años de reseñas y seguidores.
- Parecen legítimos. Usan tu nombre, el de tu dominio y logos copiados.
Qué hacer
- Nunca entres por un enlace de un correo para revisar una cuenta. Escribe tú la dirección o usa tu acceso habitual.
- Comprueba con tu proveedor por el canal de siempre antes de pagar cualquier cosa que llegó sola.
- Mira el remitente completo, no el nombre que muestra. Suelen ser direcciones parecidas con una letra cambiada.
- Desconfía de la urgencia. Ningún servicio legítimo te da dos horas para pagar o perderlo todo.
- Activa la verificación en dos pasos en el correo y en las redes.
- Confirma por teléfono cualquier cambio de datos bancarios, aunque el correo parezca del proveedor de siempre.
- Avisa a tu equipo. Estos correos llegan a quien contesta, no al dueño.
Errores comunes
- Pagar para «no arriesgarse». Es exactamente lo que busca el mensaje.
- Reenviar el correo dudoso al equipo sin advertencia. Alguien va a hacer clic.
- Usar la misma contraseña en varios servicios. Una filtración abre todas las puertas.
- Creer que un negocio pequeño no es objetivo. Estos envíos son masivos y no eligen.
- No revisar nunca los cobros recurrentes. Los cargos falsos sobreviven años ahí.
Palabras que vas a escuchar
| Vas a oír | Significa |
|---|---|
| Suplantación | Hacerse pasar por una empresa o persona conocida |
| Correo fraudulento | El que imita a un servicio real para robarte datos |
| Verificación en dos pasos | Pedir un código además de la contraseña para entrar |
| Remitente | La dirección desde la que se envió, no el nombre visible |
Están todas en el glosario.
En Facelad
Cuando un solo proveedor administra tu dominio, tu hosting y tu correo, la comprobación es una pregunta: ¿esto salió de ustedes? Facelad emite sus cobros dentro de la aplicación, con su fecha y su estado a la vista, justamente para que no dependas de creerle a un correo.